El riesgo de una explosión por acumulación de gas no solo es propio de grandes industrias, sino también de lugares más comunes como las cocinas de hoteles y restaurantes, pues es en estas donde se trabaja a llama abierta ocasionando riesgo adicional a una fuga de gas natural o LP fuentes principales de combustible en las mismas.

Los daños que trabajadores, clientes y/o infraestructura pueden sufrir representan un desembolso monetario enorme, que gracias a una detección temprana puede ahorrarse si se equipa adecuadamente la cocina con algún detector que emita
una alarma visual y audible de la fuga presente, además en dado caso de que la concentración de gas supere los parámetros preestablecidos se active el sistema de ventilación y a su vez se corte el suministro de gas mediante electroválvulas.

Ubicando los equipos

Los detectores destinados a gas natural (Metano) se colocan en el techo debido a que el peso de este gas es menor al del aire por lo que este ascenderá y llegará al detector de una manera óptima.

En caso de los detectores para gas LP (Propano) estos se colocan a una altura baja considerable de la fuente probable de fuga puesto que el gas se dispersará hacia el suelo debido a su peso en comparación al del aire.

Si requiere mayor información sobre un sistema de detección y/o supresión de incendios para sus cocinas, no dude en comunicarse con nosotros.