Por debajo de casi todas las ciudades se despliega la red del alcantarillado. Por ella se eliminan las aguas residuales de forma higiénica y casi siempre inodora. Para que siga siendo así, este sistema se debe inspeccionar, limpiar y mantener con regularidad.

Este sistema de desagüe, así como el tratamiento de otras aguas residuales, procedente de lavadoras y plantas industriales, es uno de los grandes inventos de la humanidad.

Un buen alcantarillado hace posible la convivencia entre las personas, y con ello la civilización en un espacio reducido, sin que se propaguen enfermedades.

Los primeros sistemas de alcantarillado consistían en tuberías de barro subterráneas en las primeras ciudades de Mesopotamia hace más de 6.000 años. Y ya hace unos 2.500 años, la Cloaca Máxima transportaba los excrementos de los ciudadanos de Roma de forma higiénica; pero estos conocimientos se fueron olvidando.

En la Edad Media, los habitantes de las ciudades vaciaban sus orinales en los ríos o en canales abiertos que pasaban por las puertas de sus casas. Las condiciones que reinaban entonces son inimaginables hoy día.

Los desechos humanos se descomponen y se crean gases, como el metano y el sulfuro de hidrógeno, que huelen muy mal, e incluso en concentraciones mínimas son muy peligrosas. Estos procesos bioquímicos siguen siendo los mismos hasta hoy día. No obstante, la mayoría de las ciudades en el mundo desarrollado se libra de estos olores gracias a un alcantarillado que funcione correctamente.

El sulfuro de hidrógeno o ácido sulfhídrico es de los gases más peligrosos que encontramos en los drenajes profundos.

Asciende de abajo arriba y destruye rápidamente los receptores olfatorios de la nariz humana, de modo que ya no se pueden distinguir las concentraciones letales.

El ser humano puede sobrevivir 30 días sin comida, tres días sin beber, pero solo tres minutos sin respirar. Por eso son estrictas las medidas de protección para los trabajadores que bajan al sistema subterráneo. Cualquiera que baje a los canales lleva un detector de gases necesarios para su seguridad.

Si requiere más información de los equipos especializados para este tipo de espacios confinados, no dude en contactarnos.