Durante la excavación profunda, las medidas para combatir incendios se refieren tanto a la fase de construcción como a la de servicio. Pero cuando el túnel está en servicio, su seguridad requiere otras medidas que durante la excavación y construcción. Después de inaugurarse, el túnel es frecuentado por muchas personas.

Y en caso de un accidente o incendio todas deberán ser guiadas a lugares seguros. Las diferencias entre los medios de transporte se hacen mucho más patentes que durante la fase de construcción: las condiciones en un túnel para peatones son completamente diferentes a las de un túnel de carretera o ferroviario.

Los túneles más largos del mundo son los ferroviarios. Para estos se han implementado conceptos de seguridad diversos.

Si aún así se produjera un incendio a bordo, hay más medidas como la desactivación del freno de emergencia para que el tren no pare hasta salir del túnel.

Si a pesar de toda la prevención se produjera un incidente crítico en el túnel, los pasajeros pueden ponerse a salvo ellos mismos o ser rescatados de la zona peligrosa por los bomberos. Las medidas constructivas como vías de escape aseguradas, iluminadas y señalizadas, salidas de emergencia y teléfonos de emergencia completan el concepto de seguridad. En túneles nuevos, estas medidas se complementan con tuberías de agua integradas para la extinción, incluido depósito, alimentación eléctrica e infraestructura de radio.

FUENTE REVISTA DRAGER 2/2012