Salvar vidas es la máxima prioridad de cualquier intervención de los bomberos. Si el humo impide la visibilidad, los bomberos se guían por una cámara de visión térmica, como la Dräger UCf 7000 que también se puede emplear en áreas con peligro de explosión.

Puede manejarse con una mano, es capaz de ver en la gama de infrarrojos con una longitud de onda entre 7 y 14 micras y transforma estas imágenes en un vídeo en blanco y negro, ya que las imágenes en falso color son más difíciles de interpretar si no se tiene experiencia. el disco protector 1 y el gran angular con dos lentes son de germanio.

Al contrario que el vidrio, este material es transparente para la emisión infrarroja

Este sensor de infrarrojos detecta la radiación térmica con una resolución de 160 x 120 píxeles: cuanto más calor irradie la parte correspondiente de la imagen, tanto menor será la resistencia de los píxeles correspondientes del sensor de silicio. Con una sensibilidad de 0,035 °C y un rango de medida de -40 a +1000 °C, el sistema electrónico de la cámara produce un vídeo de 50 imágenes por segundo.

Las dos últimas horas del vídeo se guardan y las imágenes se pueden leer mediante el conector USB, junto con un comentario de voz grabado con el micrófono.camara-infrarroja

La función para guardar imágenes individuales permite obtener imágenes a la vuelta de la esquina con solo pulsar un botón.

El puntero láser indica al usuario y a sus compañeros los focos de calor que serían difíciles de detectar a simple vista. El sensor cuenta con una regulación automáticamente del brillo de la pantalla, que dotada con una protección antideslumbrante.

El manejo y la visualización de la cámara térmica cumplen la última norma estadounidense (NfpA 1801:2010) para que cualquier bombero pueda utilizar esta cámara en todo el mundo con la máxima seguridad. Dependiendo del modo de servicio, las zonas con temperaturas superiores a 110 °C o 300 °C se muestran en pantalla en color amarillo, naranja y rojo.

Para más información de este producto no dude en contactarnos.
FUENTE REVISTA DRAGER OCTUBRE 2011